Buenas Noticias para las que amamantan a todo lo que da!

Yo fui amiga de la lactancia materna con todo y los retos que se venían pues Mia no pudo succionar, respirar y tragar, sino hasta después de 4 semanas de haber nacido. Intenté amamantar por sonda aunque ella estaba en la incubadora y era imposible el contacto piel a piel. Me puse como tarea hacerlo y lo logré por 6 meses! Por eso me animé a escribir sobre este estudio de Kaiser Permanente. 

No me obsesioné con el tema de la lactancia exclusiva y sinceramente durante mi etapa de mamá primeriza tuve muchos otros temas en los cuales debía enfocarme. Por eso entiendo y acepto cada una de las decisiones que toma cada mamá. Me animé a darle un empujoncito más a aquellas que sí quieren dar pecho y además están llevando ese camino a rastras hasta los 6 meses. En mi caso, llegué al semestre y tanto Mia como yo decidimos parar. Así me gusta echar el cuento.

El punto médico que les quiero contar, es que las mujeres que lactan pueden considerar como beneficio la reducción de probabilidades de Diabetes. Un nuevo estudio de Kaiser Permanente afirma que las mujeres que dar leche de mamá reduce el riego de diabetes tipo 2 a un 50 por ciento.

Kaiser Permanente compartió que aquellas mujeres que amamantaron por seis meses o más, tuvieron una reducción del 47 por ciento en su riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, en comparación con mujeres que no amamantaron en absoluto.

Las mujeres hispanas corren un alto riesgo de desarrollar la diabetes tipo 2 y anormalidades cardiometabólicas que son relacionadas. También se dice que el 12.8 por ciento de la población Hispana/Latino en los Estados Unidos, vive con diabetes.

Sabías todos los beneficios que tiene la Lactancia Materna?

  • Es una maravilla para impulsar el sistema inmune.
  •  Ayuda a prevenir el Cáncer de Mama.
  •  Ayuda a prevenir el Cáncer de Ovario.
  • Reduces peso – obesidad post parto y riesgos metabólicos.
  • Aumenta el Bounding al 100% con el bebé.

Para leer más info sobre este tema, escribí un artículo para EME de Mujer y el #CLUBEME Featuring MamaMia : )

Amamantar por 6 meses reduce el riesgo de diábetes

Cuando un bebé llega demasiado temprano: “Al verla en la incubadora entendí lo que es nacer sin estar listo”

Créditos: Univisión .

 

 

Este testimonio fue reporteado y editado por la periodista María Isabel Capiello.

Mayra Ramallo salió del hospital después de dar a luz a los 7 meses con un osito de peluche. Su hija Mia permaneció en cuidados intensivos durante 9 semanas en las que, con el apoyo de sus padres y enfermeras, fue superando los retos que impone el llegar al mundo antes de tiempo. Se trata de una batalla de largo aliento; aquí lo cuenta en primera persona.

Tuve un embarazo espectacular hasta la semana 28 cuando, de la noche a la mañana, sentí algo raro en mi cuerpo. Corría 2013, acababa de emigrar de Venezuela a Estados Unidos y estaba cursando una especialización, así que afrontaba distintos procesos nuevos simultáneamente: nuevo país, primer embarazo, retomar los estudios. Pero lo asumía como si nada. Cuando no estaba en clases, me encontraba construyendo esa nueva vida y era común que estudiara durante las noches. En mi cabeza estaba feliz por ese nuevo capítulo, pero por debajo tenía toda esa ansiedad. Tiempo después, al investigar sobre los partos prematuros leí que tienen una asociación al horario laboral nocturno. Quizá eso y el hecho de estar emigrando influyó.
La señal de alarma ocurrió un lunes en la mañana, justo después de dejar a mi esposo en el aeropuerto. De regreso, tuve que orillarme en la autopista para vomitar. Llamé a una amiga para que me llevara al médico porque sabía que no podría llegar hasta allí por mi cuenta. Durante la consulta el obstetra notó que tenía un exceso de líquido amniótico, una condición muy extraña llamada hidropesía fetal. En 18 años de ejercicio profesional, él nunca había visto un caso similar. Desde la cita anterior que había sido quince días antes, la barriga me había crecido demasiado. Parecía que tenía nueve meses de embarazo, cuando en realidad tenía apenas siete.

Antes de darme el diagnóstico, el médico salió a consultarlo con otros. Después regresó y me dijo: “No te pongas a llorar, pero vamos a tener que hacerte una cesárea hoy”. Le pregunté si la bebé podía nacer tan temprano, en el séptimo mes de embarazo y me dijo que era complicado, pero que sí.

Después de darme la noticia, el doctor me mandó al North Shore Medical Center, una clínica que estaba preparada para atender casos complejos como el mío. Allí me conectaron a un aparato que monitoreaba constantemente el corazón de la bebé. Había que sacarla del vientre porque se desconocía cuánto líquido amniótico podía estar absorbiendo, pero el médico quiso prolongar la cesárea lo más que se pudiera y no hacerla de inmediato, como pensó inicialmente. Cada minuto que pudiera permanecer dentro del útero era valioso. Es cuando el bebé nace y lo ves en la incubadora cuando entiendes lo que implica que deba subsistir fuera del vientre materno sin estar preparado para nacer.

Así transcurrieron 15 días en los que estuve hospitalizada, durante los cuales fueron descartando todas las posibles causas de lo que me estaba pasando. Yo intenté bloquear todas esas razones porque el panorama era muy negativo. Tres podían ser las explicaciones de lo que me estaba ocurriendo: o yo tenía anemia (no fue así), o la bebé venía con un problema genético o simplemente no había razón médica y era algo completamente aleatorio. Terminó siendo la última opción, pero eso no lo supe hasta mucho después.

Incluso me hicieron la amniocentesis, un examen tan difícil en esa etapa del embarazo, para descartar que la niña viniera mal. Aún recuerdo que el médico que la hizo me dijo que en Florida no era legal abortar con un embarazo tan avanzado, pero que podía volar a otro estado y no tener a la bebé si los resultados eran negativos. Ahí pensé: “Esto no es posible. Yo he tenido un embarazo perfecto y nadie me va a meter en la cabeza que mi niña viene mal”. Mi mejor herramienta para manejar esos días tan duros fue convencerme de que no estaba ocurriendo nada. Era evidente que sí, pero ya era bastante estar acostada en la cama con el doppler y sintiéndome tan mal. Al menos tenía un buen seguro médico.

Después de 15 días, en los que dio tiempo a que regresara mi esposo que tenía el pasaporte retenido en un trámite migratorio en la embajada de EEUU en Caracas, Mia nació en la semana 30 porque comencé en trabajo de parto de forma natural. No la vi sino hasta siete horas después y antes el doctor me advirtió que ella estaba muy inflamada. Me lo pintó todo horrible como para prepararme para el shock, pero lo que imaginé fue mucho peor de lo que vi.

El apoyo que me ofreció el staff del hospital fue fundamental. Las enfermeras te ayudan a salir adelante porque es muy duro. Después del parto es muy difícil porque no tienes barriga, pero tampoco tienes a tu bebé contigo. Yo salí del hospital sentada en mi silla de ruedas con un osito de peluche que me dio una amiga, y no con Mia.

Estoy inmensamente agradecida con este país y con el equipo del hospital por la forma en que manejaron mi situación. Las enfermeras se convirtieron como en familia y siempre que puedo voy a visitarlas.

Un día, una batalla

Con los bebés prematuros cada día que pasa es una batalla ganada. Todo para ellos es un reto a superar, incluso lo más básico como succionar, pues no nacen con ese reflejo desarrollado. Por eso, la lactancia cuesta mucho porque estás produciendo leche, pero no hay bebé que succione todavía. Yo vivía sacándome leche e iba religiosamente a llevársela a Mia en el hospital. Las enfermeras te dicen que salgas de la clínica, porque pasas horas viendo al bebé en la incubadora.

Uno se hace un experto leyendo los monitores y entendiendo los códigos para saber cómo va su bebé. Uno de los pocos temas de salud que debió enfrentar Mia fue la bradicardia, que ocurre cuando los latidos del bebé son muy lentos y muy bajos. Le ocurre a muchos prematuros, que se quedan como dormidos y se olvidan de respirar, por eso hay que despertarlos en ese momento.

Cuando finalmente nos fuimos a casa tuvimos que llevarnos los monitores cardíacos. Ahora hay dispositivos más prácticos que se conectan a tu teléfono mediante una app y te avisan si los latidos del bebé disminuyen.

Las nueve semanas que pasamos en el hospital luego de que naciera Mia, no fueron nada en comparación con lo que vivimos después. Antes de que puedas llevarte a tu bebé prematuro del hospital debes hacer varios talleres como el de CPR para estar preparado para todas las situaciones que se te pueden presentar afuera.

Al mes de tenerla con nosotros, apenas tres días después de haber dejado de usar los monitores, pasamos el peor susto de nuestra vida.

Un problema muy frecuente en los prematuros es el reflujo y en Mia era muy severo porque además era silente, no anunciaba. Ese día le vino uno y se ahogó. Cuando mi esposo la vio estaba morada y no respiraba. Le grité: “Hazle CPR” mientras yo llamaba al 911, tal y como habíamos aprendido en el curso. Él lo intentó, pero al principio ella no reaccionaba. Gracias a Dios, logró reanimarla. Revivió como por un milagro. A uno en ese momento se le pasa como una película en la cabeza, en ese instante yo vi a mi hija cumpliendo 15 años. Cuando a los 11 minutos llegó la ambulancia, ya estaba respirando. Hasta hoy no había querido recordar todo eso.

Reanudar el lazo

Durante todo el primer año mi esposo y yo nos dedicamos de lleno a Mia y apoyarla en su proceso. Ambos trabajábamos desde casa y eso lo facilitó. Con los bebés prematuros ocurre que, como pasan de nacer directo a la incubadora, ocurre una desconexión abrupta, para uno y para ellos. Como papá hay que reforzar el lazo para recuperar todo ese tiempo. Pasamos horas cargando a Mia. El contacto piel con piel es fundamental. También la lactancia.

Regularmente asistimos a clases de estimulación temprana y a varios programas para ayudarla en su desarrollo. Los papás de bebés prematuros sabemos que no podemos compararnos con los demás y eso no nos afecta tanto porque hay cosas mucho más duras con las que lidiamos. Mia tenía dos meses de atraso.

A partir de que cumplió siete meses dejamos de hacer cosas que se hacen para cuidar a un bebé prematuro, sin embargo , es a los dos años cuando finalmente se ponen al día con el resto de los niños. Pero luego, se vuelven muy rápidos en todo y eso nos ocurrió con Mia, que es muy avispada. Los bebés prematuros se convierten en luchadores de por vida. Ya tiene 4 años.

Con todo lo que vivimos, como periodista, necesité desahogarme y compartir lo que estaba viviendo. De ahí nació el proyecto MamaMia, que partió de mi experiencia como mamá de una bebé prematura, pero que ha ido creciendo junto a nosotras y ahora no se limita a esa temática. Yo lo llamo reality no tan show porque es mi manera de ver la vida, de una perspectiva tragicómica. La maternidad es hermosa entre comillas: es lo más bello del mundo pero mientras estás en ese viaje es difícil a veces.

A las mamás de bebés prematuros les digo que hay que entender que esto es un proceso muy mental: hay que tener fortaleza y centrarse en transmitir la mejor energía al bebé. Uno debe abstraerse un poco del tema médico, saber que las crisis van a ocurrir, pero ese momento debes vivirlo en la gratitud y no en el agobio o la tristeza porque luego no vas a poder retroceder a esos primeros días que, aunque para ti ocurrieron de forma distinta, siguen siendo una bendición porque tienes a tu bebé ahí contigo.

Este testimonio fue reporteado y editado por la periodista María Isabel Capiello.

Lady Gaga opens #HalfTimeShow with a Political Statement

Credits and more info: magazine.com and NFL

Lady Gaga chose to begin her Super Bowl halftime show by making a political statement—though not necessarily the one people were expecting. While it seemed certain that Gaga would send a clear anti-Trump message—after all, we are talk about the woman who posed with a sanitation truck outside one of his Towers immediately following the election—she opted for a much more subtle approach: one of unity.

Clad in head-to-toe Versace, the singer started atop the stadium while a sea of 300 drones (powered by Intel, naturally) lit up the Texas sky in the shape of an American flag as Gaga sang a rendition of “God Bless America” that quickly turned into “This Land Is Your Land.” The latter song, penned by Woody Guthrie, is widely considered to be a protest anthem, with its original lyrics even referencing a “big wall.” Then she jumped off the roof.

 

 

The Secret Life of Pets

Desde el 6 de diciembre la increíble película que se estrenó con éxito de taquilla este verano, The Life of Pets, estará disponible para disfrutar en casa en BLU-RAY/ DVD. Toda la familia podrá repetirla una y otra vez sin perder detalle y reír con las ocurrencias de las mascotas, cuando sus dueños cierran la puerta y se van a su jornada diaria laboral. Como parte de este lanzamiento, la cadena NBC Telemundo junto con @humanesocietymiami y el Young At Art Museum, organizaron un hermoso evento en donde los pet lovers podían acercarse al museo y vivir la experiencia del Truck #PetandPlay con gatitos, perritos y conejos para adopción. 

También el programa matutino Un Nuevo Día de Telemundo transmitió en vivo esta iniciativa, que no sólo alegró a grandes y pequeños, sino apoyó acercando a familias y nuevas mascotas para sus hogares.

 The Secret life of Pets truck will make a stop at #Youngatartmuseum in celebration of Universal Entertainment’s releases of the movie on BLU-Ray / DVD on December 6th. All pet lovers are welcome to interact with adoptable kitties, dogs, and bunnies  of the @humanesocietymiami + The CatNetwork, INC. Come and enjoy some surprise gifts from the truck!

Así vivimos la magia de la navidad en Aprender Jugando

A mis amigos que aún no tienen hijos siempre les digo: no conoces el verdadero sentido de la navidad, hasta que tienes niños. Es como retroceder en el tiempo y revivir aquella magia, con la diferencia de que ahora puedes vivirlo a tu manera. Por supuesto habrán reacciones encontradas al respecto, pero en esta oportunidad quiero darles algunos trucos para vivir una navidad Aprender Jugando. Un mes lleno de magia, sueños, ilusión, bastante pintura, escarcha y plastilina.


Por Denisse Gallamini

Incluir a los peques en cada una de las celebraciones y preparativos nos ayuda a calmar sus expectativas, darles un momento de disfrute y crearles una rutina. Rutina que estará un poco fracturada durante este mes, pero que con ayuda de esta estrategia servirá para generar seguridad y estabilidad emocional en ellos. ¿Cómo podemos hacer de estas navidades, unas al estilo de Aprender Jugando? Es fácil. A continuación les ofrezco algunos juegos o actividades que pueden hacer para aprender, disfrutar y jugar en navidad:

-Calendario de adviento: En una hoja blanca dibuja junto a tu hijo la cara de santa (si en tu familia siguen otra tradición, siéntete libre de hacerlo cómo desees). En su barba dibujen 25 círculos y enumérenlos. La idea de esta actividad es que cada día del mes coloquemos una mota de algodón sobre el círculo que corresponda. Así a los chiquitos se les hará más sencillo entender el concepto del tiempo. Esta actividad nos permite: trabajar secuencia de números, aprender a manejar el tiempo, desarrollar la creatividad y compartir.

-Platos típicos navideños: Es común reunirse en familia para preparar las cenas de navidad. Independientemente de cuál sea la tradición, colca en la cocina una mesita plástica o un mantel desechable en el suelo para incluir a los peques en la preparación. En vez de usar la cocina junto a los mayores, deberán tener la tarea de recrear los mismos platos en plastilina o masa moldeable. Una forma de incluirlos en las tradiciones mientras ponen a tono su motricidad fina.

-Bola de navidad: ¿Recuerdas esas bolitas de vidrio que al agitarlas se mueve la nieve? Podemos hacer una en casa, sin riesgo de manipular vidrio. Tomen dos platos plásticos o de cartón y recórtenle a uno de ellos el fondo (que sólo quede el borde). Recorten un trozo de papel transparente y péguenlo en ese orificio que abrieron. Sobre el otro plato, dibujen un muñeco de nieve en el fondo. Rompan un poco de anime y colóquenlo sobre el plato no recortado. Ahora, peguen ambos platos de frente y así a través del papel transparente verán al muñeco de nieve. Agiten y el anime se moverá.

-Un reno para encajar: Busquen en casa vasos plásticos desechables de diferentes tamaños. Con pintura escolar, píntenlos de color marrón y hágale a cada uno la cara de un reno (no puede faltar la nariz roja). La idea del juego es encajar un vaso dentro de otro, o realizar torres con ellos. Es una actividad educativa tanto para grandes como para pequeños, pues no sólo ponen en práctica sus habilidades manuales sino que trabajan: dentro-fuera, grande-pequeño-mediano, encaje, seriación, equilibrio y motricidad. Un juego perfecto para la noche que llega Santa.

-Caja de los deseos: Durante todo el mes de diciembre cada miembro de la familia deberá escribir varios papelitos con sus deseos para el nuevo año. Vayan depositándolos en la caja y el primero de enero en la mañana cada uno deberá leer un papel. La idea es compartir entre todos los nuevos deseos, mientras practicamos la lecho-escritura sin darnos cuenta.

 

 

 

 

 

24K Magic #countdown

It’s almost show time para Bruno Mars! La gira comienza en marzo 28 del 2017 y hasta los momentos se extiende a noviembre, pasando por muchos países de Europa y EEUU. Luego de haber lanzado el primer single de su nuevo álbum, se anuncia que a partir del 21 de noviembre comienza la pre venta. Acá tienes las fechas, ciudades y el nuevo video desde Vegas. Ojalá me encontrara yo con Bruno sentado en la misma ruleta y que me preguntara: what are you trying to do?