Así vivimos la magia de la navidad en Aprender Jugando

A mis amigos que aún no tienen hijos siempre les digo: no conoces el verdadero sentido de la navidad, hasta que tienes niños. Es como retroceder en el tiempo y revivir aquella magia, con la diferencia de que ahora puedes vivirlo a tu manera. Por supuesto habrán reacciones encontradas al respecto, pero en esta oportunidad quiero darles algunos trucos para vivir una navidad Aprender Jugando. Un mes lleno de magia, sueños, ilusión, bastante pintura, escarcha y plastilina.


Por Denisse Gallamini

Incluir a los peques en cada una de las celebraciones y preparativos nos ayuda a calmar sus expectativas, darles un momento de disfrute y crearles una rutina. Rutina que estará un poco fracturada durante este mes, pero que con ayuda de esta estrategia servirá para generar seguridad y estabilidad emocional en ellos. ¿Cómo podemos hacer de estas navidades, unas al estilo de Aprender Jugando? Es fácil. A continuación les ofrezco algunos juegos o actividades que pueden hacer para aprender, disfrutar y jugar en navidad:

-Calendario de adviento: En una hoja blanca dibuja junto a tu hijo la cara de santa (si en tu familia siguen otra tradición, siéntete libre de hacerlo cómo desees). En su barba dibujen 25 círculos y enumérenlos. La idea de esta actividad es que cada día del mes coloquemos una mota de algodón sobre el círculo que corresponda. Así a los chiquitos se les hará más sencillo entender el concepto del tiempo. Esta actividad nos permite: trabajar secuencia de números, aprender a manejar el tiempo, desarrollar la creatividad y compartir.

-Platos típicos navideños: Es común reunirse en familia para preparar las cenas de navidad. Independientemente de cuál sea la tradición, colca en la cocina una mesita plástica o un mantel desechable en el suelo para incluir a los peques en la preparación. En vez de usar la cocina junto a los mayores, deberán tener la tarea de recrear los mismos platos en plastilina o masa moldeable. Una forma de incluirlos en las tradiciones mientras ponen a tono su motricidad fina.

-Bola de navidad: ¿Recuerdas esas bolitas de vidrio que al agitarlas se mueve la nieve? Podemos hacer una en casa, sin riesgo de manipular vidrio. Tomen dos platos plásticos o de cartón y recórtenle a uno de ellos el fondo (que sólo quede el borde). Recorten un trozo de papel transparente y péguenlo en ese orificio que abrieron. Sobre el otro plato, dibujen un muñeco de nieve en el fondo. Rompan un poco de anime y colóquenlo sobre el plato no recortado. Ahora, peguen ambos platos de frente y así a través del papel transparente verán al muñeco de nieve. Agiten y el anime se moverá.

-Un reno para encajar: Busquen en casa vasos plásticos desechables de diferentes tamaños. Con pintura escolar, píntenlos de color marrón y hágale a cada uno la cara de un reno (no puede faltar la nariz roja). La idea del juego es encajar un vaso dentro de otro, o realizar torres con ellos. Es una actividad educativa tanto para grandes como para pequeños, pues no sólo ponen en práctica sus habilidades manuales sino que trabajan: dentro-fuera, grande-pequeño-mediano, encaje, seriación, equilibrio y motricidad. Un juego perfecto para la noche que llega Santa.

-Caja de los deseos: Durante todo el mes de diciembre cada miembro de la familia deberá escribir varios papelitos con sus deseos para el nuevo año. Vayan depositándolos en la caja y el primero de enero en la mañana cada uno deberá leer un papel. La idea es compartir entre todos los nuevos deseos, mientras practicamos la lecho-escritura sin darnos cuenta.

 

 

 

 

 

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